Quejas en Universidad de Maryland
Prince George’s, MD.-De no hacer oído a las demandas de un grupo de trabajadores de limpieza en la University of Maryland College Park, el estado podría investigar al centro de estudios, dijo el martes 2 a El Tiempo Latino, el senador estatal Víctor Ramírez.
“Se trata de la universidad más grande de Maryland, en donde los trabajadores de limpieza están haciendo serias demandas que van más allá de un pedido de alza de salario”, apuntó el senador Ramírez, (D-Prince George’s).
El jueves 27, un grupo de 70 personas —entre empleados de limpieza y estudiantes— se manifestó frente a las oficinas de administración de la universidad y envió una carta al presidente de la institución, Wallace Loh, pidiendo que “sean tratados con dignidad”. También demandaron un aumento de salario y mejoras al ambiente de trabajo”.
“Estas personas se han visto obligadas a comer en los closets de limpieza, al lado de escobas, estropajos y químicos porque no tienen un lugar asignado para su ‘lunch’. Y cuando han querido hacerlo en los salones, los supervisores se lo han impedido”, expresó Jeff Pittman, vocero de la American Federation of State, County and Municipal Employees, el sindicato que representa a los trabajadores.
Antonia Escobar, de 50 años, trabaja desde hace siete en la sección de limpieza, y desde el año pasado se ha quejado de que ha estado expuesta a hostigamientos y maltratos verbales por parte de sus supervisores.
Escobar, quien en su tierra natal fue maestra de escuela primaria, jamás imaginó que en Estados Unidos viviera un ambiente tan hostil en el trabajo, al punto que estuvo bajo tratamiento psicológico.“Para mí era un martirio ir a trabajar todos los días y enfrentarme a la misma situación”, dijo en una entrevista anterior con El Tiempo Latino.
Otra cuestión de protesta es la parte de salud. “La universidad demanda que los trabajadores usen químicos muy fuertes pero no les provee a los empleados con el equipo de protección”, dijo Pittman. “Además que sólo ganan $10 la hora tienen que comprarse ellos mismos su equipo”, añadió.
Un día antes de la protesta, el coordinador de los servicios de limpieza, Anthony Stewart había enviado una carta a los trabajadores diciendo que recién se había enterado de que algunos de ellos comían en el closet. “Ésta es una práctica inaceptable”, dijo al señalar que recientemente “los gerentes y supervisores de zona han trabajado en identificar localidades en cada edificio académico y administrativo en donde nuestros empleados puedan comer”.
Ramírez dijo que espera que la universidad actúe para que no se ordene una investigación.