Propuesta de reclasificación de la marihuana en EEUU: cambios y beneficios

La Administración para el Control de Drogas de EEUU (DEA) propuso cambiar la marihuana de la clasificación altamente restrictiva.

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Alemania legaliza el cannabis
En algunos lugares no se podrá consumir cannabis y su acceso será más difícil. Foto: (Cindy Schultz/The New York Times)

La Administración para el Control de Drogas de EEUU (DEA) propuso cambiar la marihuana de la clasificación altamente restrictiva "Lista I" a la más moderada "Lista III".

Este cambio ilustra una alteración significativa en la perspectiva del gobierno sobre la legalidad del cannabis y sus beneficios médicos.

El Departamento de Justicia anunció recientemente este cambio, señalando sus beneficios médicos aunque sin apoyar todavía su uso recreativo.

Joe Biden solicitó una revisión por parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos

Esta innovadora propuesta se produjo después de que el presidente Joe Biden solicitara una revisión detallada tanto por parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) como de la DEA.

Actualmente categorizada con sustancias como la heroína y el LSD en la Lista I, la marihuana podría unirse pronto a las filas de drogas como la ketamina y ciertos tipos de codeína en la Lista III, que reconoce algunos usos médicos y requiere una regulación más ligera.

La propuesta se enfrenta ahora a un minucioso proceso de evaluación que incluye la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca y una fase de comentarios públicos, lo que despertó una gran expectación sobre sus posibles implicaciones.

Reclasificación de la marihuana en EEUU

Su sentimiento refleja el amplio optimismo que prevalece en la industria del cannabis respecto a este desarrollo.

Sin embargo, la transición de la Lista I a la Lista III no resuelve todas las preocupaciones.

Por ejemplo, no altera los programas de marihuana medicinal existentes en 38 estados ni afecta a los mercados recreativos de 23 estados, ya que estas áreas seguirán lidiando con complejas normativas federales de producción y prescripción.

Además, dicha reclasificación no conllevará la puesta en libertad de las personas actualmente encarceladas por delitos relacionados con el cannabis, como hizo referencia David Culver, del Consejo del Cannabis de EEUU.

La reclasificación podría impulsar la investigación de la marihuana para usos médicos

Desde un punto de vista positivo, la posible reclasificación impulsará significativamente las oportunidades de investigación.

Las severas restricciones actuales limitan los estudios clínicos exhaustivos sobre el cannabis.

Reclasificarlo como sustancia de la Lista III relajaría estas limitaciones, promoviendo investigaciones científicas más profundas sobre las ventajas e impactos del cannabis, como señalaron Susan Ferguson, de la Universidad de Washington, y Ziva Cooper, del Centro de Cannabis y Cannabinoides de la UCLA.

Además, también influirá la dinámica económica, especialmente la fiscalidad y la banca.

En la actualidad, los negocios relacionados con el cannabis están sujetos a tipos impositivos elevados porque no se les permite deducir los gastos empresariales estándar.

Critican la reclasificación de marihuana en EEUU

A pesar de estas perspectivas optimistas, no todo el mundo está de acuerdo con estas reclasificaciones propuestas.

Críticos sostienen que la decisión hace caso omiso de las evaluaciones científicas y está excesivamente influida por las agendas políticas, otorgando potencialmente una legitimidad inapropiada a la industria de la marihuana.

Además, algunos defensores piensan que este cambio es inadecuado; abogan por eliminar de la marihuana por completo de la lista de sustancias controladas, con el objetivo de equipararlo más a sustancias como el alcohol o el tabaco.

A medida que evoluciona la narrativa federal en torno a la marihuana, la enmienda propuesta marca una fase transformadora, mezclando un optimismo cauteloso con opiniones variadas sobre las mejores formas de regular, investigar y aceptar una planta.