A prisión a dos acusados de matar a cuatro familiares de un policía salvadoreño

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El Juzgado de Paz de Ayutuxtepequeresolvió ayer en audiencia inicial que José René Castro y Vladimir Urbina permanezcan en prisión mientras sigue el proceso en su contra, tras figurar como sospechosos del asesinato de cuatro familiares de un agente de la División de Personalidades Importantes (PPI), un hecho registrado el 15 de abril de 2018.

En el crimen son involucrados cinco menores quienes también seguirán detenidos mientras el proceso continúa a una fase superior.

Los hechos que terminaron con la vida de cuatro persona ocurrieron frente al centro educativo del cantón Los Llanitos, en Ayutuxtepeque y Ciudad Delgado.

En el primer lugar fueron asesinados Mirna Guadalupe Zelada, de 20 años y José David González Zelada, de 26, ambos eran cuñados del agente destacado en la sede del Parlamento Centroamericano, pero además estaban perfilados como colaboradores de la pandilla que se moviliza en Los Llnitos, dijo en su momento la Policía.

Luego, pandilleros ultimaron a la esposa y al hijastro del agente PPI, este último también fue vinculado a un grupo de pandillas. El doble asesinato ocurrió al final de la calle El Cujín de la colonia Santa Marta, situado entre los límites de Ciudad Delgado y Ayutuxtepeque, indicaron las autoridades.

De acuerdo con las autoridades, un grupo de sujetos llegaron a la casa de la esposa del agente PPI y la raptaron a ella y a su hijo; luego fueron encontrado sus cadáveres.

El mismo modos operandi emplearon en la privación de las primeras dos víctimas, afirmó en ese momento el director de la Policía, Howard Cotto.

Cantón Los Llanitos en Ayutuxtepeque es uno de los puntos más peligrosos de ese municipio, pues en el año se han registrado más de diez asesinatos.

La zona es rural y montañosa, sus vías de acceso son de irregulares y barrancosas, lo que contribuye a que la delincuencia fácilmente escape de cualquier persecución.

En el cantón conviven las dos grandes pandillas quienes están en constante pugna y como resultado ocurren los asesinatos.

Los habitantes, quienes en varios casos son familiares viven bajo la presión de las pandillas.

En los últimos meses los residentes han tenido un poco de respiro por la presencia de grupos de militares combinados con policías.

Con información de El Salvador