Perú le cocina al mundo

PREPARACIÓN. La Feria dio de comer a más de 500 mil visitantes.
LIMA, Perú.— Probar un rico ceviche antecedido por un aromatizado pisco a la orilla del océano Pacífico es un placer que Perú está dispuesto a compartir con el resto del mundo. Y así lo está haciendo. La inmensa gastronomía peruana ha logrado catapultarse a la comunidad internacional como una referencia de su cultura y diversidad.
Solo basta tocar suelo peruano para comprobar su arraigo y tradición culinaria. Probar unos tiraditos, filetes de pescado marinados; picar con unos anticuchos, morder un trozo de mazorca de choclo, y endulzar el paladar con la chicha morada, es un gusto reservado para propios y foráneos.
Al inicio de septiembre, Perú inauguró la VI Feria Gastronómica Internacional “Mistura”, una ventana para mostrar al mundo su consolidado y cada vez más pujante sector de preparación, mercadeo y exportación de alimentos.
La buena cocina mostrada en Mistura 2013, en un recinto ferial abierto al público durante cinco días, con aforos de hasta 123 mil visitantes nacionales y extranjeros en cada jornada, que acudieron a las carpas construidas a la orilla del mar limeño, en el sector de Magdalena, superó las expectativas de los organizadores.
El presidente de la Sociedad Peruana de Gastronomía, APEGA, Bernardo Roca Rey, quien dirige la instancia que tomó la batuta hace seis años al crear un festival de comida, sin imaginarse que en la sexta edición estarían sumergidos en una logística de dimensiones internacionales, sintetiza la razón del encuentro de comensales, chefs, propietarios de restaurantes, artesanos, productores de alimentos, granjeros y todo lo que conlleva el rubro alimentario.
“Estamos aquí para plantear una propuesta de desarrollo del país que sobrepasa los criterios de la cocina”, dijo Roca Rey al indicar que el sector de alimentos es uno de los grandes generadores de empleo en Perú, con más de 100 mil restaurantes que dan trabajo a unos 400 mil peruanos.
A la par de su rica gastronomía, Perú también ha experimentado un sostenido crecimiento económico en la última década, por arriba de muchos países latinoamericanos. La comida no ha sido ajena a este despegue que ha llevado bonanza a la nación andina.
La buena racha impulsada en parte por la rica cocina, que le ha hecho a este país merecer reconocimientos internacionales, lleva dividendos también a quienes —desde la micro empresa, como los criaderos— han apostado por diversificarse y probar suerte en el sector culinario poniendo en la llama literalmente su talento y la cocina tradicional.
Lucho Ypanaque no se cansaba de gritar entre la multitud de comensales: “¡Chancho al palo, chancho al palo, el original de La Ramadita Warmy, no se vaya sin probarlo!”.
El cerdo, previamente aliñado, es ensartado entre dos rejas y puesto a girar sobre las brasas, mientras los trabajadores armados de guantes, para protegerse del calor, giran la reja para cocinar parejo el animal.
En un día este distribuidor había vendido más de 25 cerdos. Un récord de venta como productores y distribuidores, comentaba satisfecho Ypanaque, procedente de una finca de una zona aledaña a Lima.
En otro sector de la Feria, Marlene Tenorio contó que había llegado desde Los Andes al mercado tradicional con uno de los productos emblemáticos del país: las papas.
Ese producto con el que Perú libró al viejo mundo europeo del hambre hace más de cinco siglos. En su local, Tenorio exhibía una enorme variedad de papas, tanto en tamaño, como forma y color.
Estos tubérculos, al igual que los gustos, forman un crisol de colores, tamaños, formas y sabores, que contribuyen a la herencia culinaria de un país.
El presidente de la Coordinadora Nacional de Productores de Papa del Perú, Edilberto Soto, comenta que hay más de 2 mil 800 clases de papas en los Andes peruanos aptas para consumo humano.
“Mistura”: la pujanza de la gastronomía peruana

PAPAS. Marlene Tenorio llegó desde Los Andes para mostrar en “Mistura” un producto reina: la papa de las que hay más 2.800 clases en Perú.
“Muchas de nuestras papas ya habían sido domesticadas (probadas) por nuestros antepasados mucho antes de la conquista española y de aquí salio la papa para el mundo”, dijo Edilberto Soto, presidente de la Coordinadora Nacional de Productores de Papa del Perú.
Soto enseguida dio a probar una mezcla de diminutas papas salcochadas y acompañadas por un aderezo de queso de leche de vacas andinas.
La exquisita ingesta de carbohidratos acompañada del delicioso lácteo es un regalo al paladar y un excelente reconfortate para entrar en calor luego de un día de frío invernal en Perú.
“Y esto tiene propiedades para curar muchas enfermedades”, añadió.

CHANCHO AL PALO. Lucho Ypaneque voceó en la Feria su popular producto.
Según la la Sociedad Peruana de Gastronomía, APEGA —organizadora de la VI Feria Gastronómica Internacional “Mistura”—, se vendieron 387.000 entradas, lo que supondría un incremento del 7% respecto al año pasado.
“Sumando las visitas de invitados, trabajadores y personas acreditadas se alcanza la cifra de medio millón de visitas“, precisó APEGA en un comunicado.
Asimismo, la institución informó que un total de 24.000 visitantes extranjeros llegaron a la Feria.
Desde un inicio, el Gran Acuario fue voceado como la mayor atracción de la feria. En total, 33.945 personas pudieron recorrerlo.
En el Gran Mercado, otra de las zonas principales del festival, se comercializaron 500 toneladas de productos agrarios y las transacciones comerciales alcanzaron los dos millones y medio de soles, cerca del millón de dólares.
Por otro lado, Apega informó que en el sector llamado “El Mundo del Pan” se horneó más de medio millón de panes, de los cuales se ofrecieron 60 variedades.
Con esta sexta edición de “Mistura”, Perú cumplió así con creces una justa única en su estilo, al convocar al mundo para demostrarle que hay algo vital para compartir: la comida, con la que este país latinoamericano está dispuesto a conquistar el paladar de la aldea global. Y para ello, éste es el eslógan: “Coma rico, coma sano, coma peruano”.