Mujer policía estaba desarmada cuando fue asesinada por pandilleros en El Salvador

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La policía Vilma Haydeé Quezada Graciano fue asesinada ayer en la calle principal de la colonia Santa Rita, en el caserío Tres Caminos, cantón Las Peñas, en el municipio de Santa Catarina Masahuat, Sonsonate.

Con Quezada Graciano subieron a 29 los agentes policiales asesinados en el año, pero ella fue la primera mujer policía ultimada en 2018.

Según el director de la corporación policial, Howard Cotto, al menos siete sujetos interceptaron a la víctima a las 6:30 a.m. y le dispararon con armas de fuego calibre 9 mm y con escopeta.

La agente, de 31 años de edad y con Orden Numérico Institucional (ONI) 32805, ni siquiera tuvo oportunidad de defenderse, pues en el momento del ataque no portaba su arma de equipo.

El ataque fue directo, aparentemente, por su condición de policía, aseguró el jefe policial.

El crimen sucedió en las cercanías de su vivienda cuando gozaba de su día de descanso e iba acompañada por familiares a realizar diligencias personales.

“La detienen y le disparan a ella, saliendo afortunadamente ilesos el resto de familiares que iban con ella”, confirmó Cotto.

Datos oficiales indican que la agente Quezada Graciano tenía cinco años de ser policía, de ese tiempo, los últimos dos años estuvo destacada en la Oficina de Denuncias y Atención Ciudadana (ODAC) en la delegación de San Marcos.

Las autoridades sospechan que quienes están detrás del asesinato de la agente son pandilleros de una estructura de la MS que opera en la zona.

Este es el segundo ataque armado a policías que se registra en Sonsonate en menos de ocho días; el primero de los casos en este departamento ocurrió la mañana del pasado 11 de diciembre cuando sujetos armados acribillaron en su día libre al agente Atilio de Jesús Vanegas Gutiérrez.

El crimen ocurrió en la calle principal del cantón Chilata, municipio de San Julián, en momentos en que el agente se dirigía hacia su vivienda.

Los recientes ataques armados han obligado a las autoridades policiales a recordarle al resto de agentes que deben de mantenerse en alerta ante posibles atentados, sobre todo en su día libre.

“La alerta no está generada en las últimas 48 horas, ni en la última semana, sino que data desde hace tres meses y nosotros hemos ido tomando medidas con los compañeros que eventualmente pudieran tener estas amenazas”, manifestó Cotto.

El subcomisionado policial Juan Carlos Arévalo confirmó en una conferencia de prensa, ayer por la mañana, que por el crimen fueron capturados tres presuntos pandilleros sospechosos pero que la búsqueda de los posibles responsables continuaba. Además confirmó que el esposo de la víctima también es policía.

El penúltimo ataque contra policías se registró el viernes pasado cuando tres agentes resultaron heridos al explotar una granada que pandilleros les lanzaron en el cantón Llano de la Laguna, en Ahuachapán. El hecho se registró en los momentos en que los policías realizaban un patrullaje en lancha en la Laguna El Espino.

Estadísticas más recientes de la Policía confirman que del 1 de enero al 17 de diciembre han sido asesinados 31 miembros de la institución, de ellos, 29 son policías y dos empleados administrativos. Además de un alumno policial.

Fuente: El Salvador