La principal abogada laboralista de Biden promete devolver el poder a los trabajadores

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La principal abogada laboralista de Biden promete devolver el poder a los trabajadores
La Junta Nacional de Relaciones Laborales ha dado un fuerte giro durante la administración Biden hacia la protección de los derechos de los empleados. FOTO: Wikipedia por Geraldshields11.

La consejera general de la NLRB, Jennifer Abruzzo, dice al FT que quiere que los empleados sepan que "su gobierno trabaja para ellos".

Ahora que los sindicatos están haciendo temblar a algunas de las empresas más grandes de Estados Unidos (incluyendo Amazon, Starbucks y Apple) los trabajadores han encontrado una aliada en la máxima responsable de las relaciones laborales de Joe Biden.

Jennifer Abruzzo, quien asumió hace un año el cargo de fiscal general para infracciones laborales, está trabajando para limitar las formas en que algunos de los mayores empleadores del país pueden debilitar los sindicatos de empleados. En lo que va de su mandato como consejera general, la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB, por sus siglas en inglés) está impulsando más casos, y diferentes tipos de acciones, que antes.

Por ejemplo, el mes pasado la división de Búfalo de la NLRB solicitó una orden nacional de cesar y abstenerse para impedir que Starbucks realice actividades contra los sindicatos. Ya había demandado a la cadena de café para que reincorporara a los empleados implicados en los esfuerzos de sindicalización en Búfalo, Scottsdale y Memphis, que posteriormente fueron despedidos.

La agencia también repitió unas elecciones sindicales de gran importancia en un almacén de Amazon en Alabama, alegando que el minorista dio a los trabajadores la impresión de que los estaban vigilando al colocar un buzón exclusivo para las papeletas de voto en la parte delantera.

Abruzzo dijo que considera que la agencia está empezando a "equilibrar" los intereses tanto de los trabajadores como de los patrones, después de que los líderes sindicales llevan décadas quejándose de que las políticas federales dan a las empresas demasiado poder sobre las personas que trabajan en ellas.

"Se trate de un empleador de alto perfil o no, a veces se incurre en una conducta que requiere que solicitemos medidas cautelares inmediatas", declaró Abruzzo al Financial Times durante una entrevista desde su oficina en Washington.

Bajo el mando de Abruzzo, la NLRB pretende reinterpretar las normas existentes para impedir que los empleadores utilicen dos de las estrategias más comunes para evitar que se formen sindicatos: la celebración de las llamadas "reuniones de audiencia cautiva", en las que los empleadores pueden organizar sesiones obligatorias para el personal, y el despido de los empleados que se convierten en líderes sindicales.

Las medidas forman parte del plan a largo plazo de Abruzzo de buscar sancionar a los empleadores de forma más agresiva que sus predecesores.  Desde que asumió el cargo a mediados del año fiscal 2021, el total de honorarios, multas y pagos retroactivos a los trabajadores que recaudó la agencia se disparó un 44,2 por ciento, hasta los $57 millones, frente a los $39 millones del año anterior.

También ha señalado que prefiere que los "controles de tarjetas" más informales (que requieren que la mayoría de los empleados firmen para afiliarse al sindicato) sustituyan al prolongado proceso de elecciones para certificar nuevos sindicatos.

Otra de las prioridades de Abruzzo es conseguir que la NLRB sea más proactiva en su acercamiento a los trabajadores interesados en sindicalizarse.  Escuchar a Chris Smalls (el presidente del sindicato de trabajadores de Amazon que encabezó una improbable victoria en un almacén de Staten Island a principios de este año) decir que muchos empleados no eran conscientes de que la agencia podía intervenir si la empresa tomaba represalias contra ellos por organizarse la animó a redoblar los esfuerzos educativos, dijo: "Este es mi mayor miedo".

El interés de los trabajadores estadounidenses por organizarse en sindicatos ha aumentado debido a que las condiciones de muchos lugares de trabajo con salarios bajos se han deteriorado durante la crisis de Covid-19, al mismo tiempo que el mercado laboral ajustado y la escasez generalizada de trabajadores han dado al personal mayor capacidad de influencia.

La NLRB informó de un aumento del 57 por ciento en el número de peticiones de elecciones sindicales entre octubre y marzo, pasando de 748 a 1.174 en el mismo periodo del año pasado.  Las prominentes victorias electorales en el almacén de Amazon en Staten Island, en una tienda de Apple en Maryland y en más de 100 tiendas de Starbucks en todo el país, han contribuido al entusiasmo.

Pero aunque la percepción de los estadounidenses sobre los sindicatos ha mejorado, la afiliación se ha estancado, lo que los líderes sindicales atribuyen a la relativa dificultad de crear un nuevo sindicato en Estados Unidos en comparación con otros países ricos.

Biden se define a sí mismo como "el presidente más a favor de los sindicatos al frente del gobierno más pro-sindicato de la historia de Estados Unidos". Pero debido a que la legislación destinada a simplificar el proceso de organización de nuevos sindicatos está estancada en el Congreso, la interpretación pro-trabajadores que hace Abruzzo de las leyes laborales existentes es una herramienta política más eficaz.

Abruzzo ha dicho que sus intervenciones no están motivadas políticamente, pero critica a su predecesor, Peter Robb, un veterano abogado de la administración conocido por colaborar con la estrategia de la administración Regan para romper la huelga de controladores aéreos de 1981. Peter Robb fue nombrado por el entonces presidente Donald Trump y despedido por Biden el día de su toma de posesión, la primera vez que un presidente despidió a un consejero general en los 86 años de historia de la agencia.

"Sentí que bajo la junta de Trump acrecentaron la pérdida de protección que los trabajadores tienen cuando realmente están tratando de comprometerse para mejorar sus condiciones laborales", dijo Abruzzo, "y simplemente no creo que eso sea coherente con nuestro mandato legislativo".

Abruzzo ha pasado la mayor parte de su carrera en la NLRB, primero como abogada de campo en Miami y como consejera general adjunta durante la administración de Obama. Dejó la agencia durante el gobierno de Trump para trabajar en el sindicato Communications Workers of America, que tiene 450.000 miembros.

Abruzzo afirmó que se siente alentada por la reciente oleada de trabajadores que ejercen su derecho a sindicalizarse, y que el movimiento se está extendiendo a nuevos sectores tradicionalmente no sindicalizados, como los servicios de alimentación y la tecnología. "Pero, por desgracia, lo que no ha mejorado es que se producen las mismas violaciones del estatuto", dijo.

El cambio de Robb, a quien los líderes sindicales acusaban de favorecer a los empleadores, por Abruzzo ha hecho que éste sea el entorno más favorable en el ámbito laboral en décadas, según Kate Andrias, profesora de Columbia Law School que estudia el trabajo sindicalizado. Biden también nombró a dos nuevos miembros de la propia junta, que resuelve los casos administrativos, lo cual consolida también su inclinación pro-laboral.

"Supone una gran diferencia porque, de distintas maneras, esta consejera general y la nueva mayoría de la junta han sugerido que creen que los derechos de los trabajadores deben ser protegidos", dijo Andrias. "El problema es que incluso donde la junta solo busca actuar, todos los recursos que están disponibles bajo las leyes existentes todavía no son realmente un contrapeso adecuado".

Algunos empresarios están menos satisfechos con las tácticas legales de la NLRB a cargo de Abruzzo. Tras la victoria electoral del sindicato de Amazon en Staten Island a principios de este año, el minorista acusó a la oficina regional de la Junta en Brooklyn de favorecer a los trabajadores.

Sin embargo, los sindicatos afirman que siguen enfrentándose a una feroz resistencia por parte de sus empleadores a pesar de las medidas drásticas que tomó la agencia. Y la autoridad de Abruzzo tiene importantes vacíos.

La NLRB no puede cambiar las leyes laborales existentes, solo la forma de interpretarlas. Las decisiones tomadas por el consejero general pueden ser rápidamente revocadas si un nuevo presidente Republicano de EEUU nombra una junta cuya mayoría provenga de su propio partido. Abruzzo también dijo que no hubo un incremento en su presupuesto y que su personal estaba agotado tras el éxodo de abogados de campo liderados por Robb, lo cual dificulta cada vez más seguir el ritmo de la ola de actividad sindical.

Pero mientras tenga las riendas de la agencia federal para el trabajo, Abruzzo seguirá teniendo la intensión de proteger a los trabajadores. "Para mí es importante que [los trabajadores] sepan que su gobierno está trabajando para ellos", afirmó.

Taylor Nicole Rogers

Derechos de Autor - The Financial Times Limited 2021.

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