La estudiante rusa acusada de conspirar contra Estados Unidos

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Mientras los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Donald Trump y Vladimir Putin, se reunían en Helsinki, en una cumbre que resultó ser un desastre diplomático para el mandatario estadounidense, comenzaba un nuevo episodio en la trama sobre la intervención de Rusia en la política de Washington.

María Butina, una estudiante rusa de 29 años, fue detenida, acusada de actuar como agente no declarado de un gobierno extranjero y de conspirar para infiltrarse en organizaciones políticas estadounidenses “para promover los intereses de la Federación Rusa”, de acuerdo con la denuncia presentada por el Departamento de Justicia.

La joven solía posar en sus redes sociales portando armas de largo alcance o en prácticas en polígono de tiro y se había hecho conocida en el ámbito ultraconservador estadounidense como la cara visible de una organización no gubernamental en favor de las armas de fuego, “Derecho a las armas”.

EEUU.


   
   

Tomada de Facebook

EEUU.

Como parte de esa actividad, Butina tuvo multiples contactos desde 2015 con la Asociación Nacional del Rifle (NRA), entidad que promueve en Washington el lobby a favor del libre uso de las armas y que está estrechamente ligada al Partido Republicano.

En las redes sociales, Butina también publicaba fotos acompañada de importantes dirigentes republicanos, incluyendo al expresidente de la NRA, David Keene, y el excandidato presidencial y gobernador de Wisconsin, Scott Walker.

En esas fotos, Butina aparecía frecuentemente acompañada por un funcionario ruso que según la prensa estadounidense es Alexandre Torshin, un alto funcionario del Banco Central ruso, objeto de sanciones estadounidenses. De acuerdo con la prensa, es un hombre próximo del presidente Putin, que en Estados Unidos es miembro permanente del NRA.

Originaria de Siberia, Butina ingresó a Estados Unidos en 2016 con una visa de estudiante para seguir un curso en la American University (UA), en Washington, y desde su llegada fue puesta bajo vigilancia por el FBI.

Según la denuncia, Butina y Torshin trataron de desarrollar relaciones con dirigentes políticos estadounidenses para crear canales oficiales de comunicación que pudieran “ser utilizados por la Federación Rusa para penetrar el aparato nacional de decisiones políticas”.

Para ello, trataban de establecer contactos con dirigentes republicanos y organizar cenas de amistad y diálogo para impulsar una diplomacia informal entre los dos países.

En mayo de 2016, en plena campaña para las elecciones presidenciales de ese año, Torshin se habría encontrado con Donald Trump Jr, hijo del ahora presidente, durante un evento organizado por el NRA.

EEUU. Mariia Butina.


   
   

Tomada de Facebook

EEUU. Mariia Butina.

En una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Mike Pompeo, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, calificó como inaceptable la detención de la ciudadana rusa y aseguró que es necesario liberarla lo antes posible.

Butina, que compareció el miércoles ante un tribunal de Washington, se declaró no culpable de las acusaciones en su contra. Podría enfrentar al menos diez años de prisión.

Fuente: Semana.com