Jóvenes latinos se suman a protestas en DC: “Ya basta de atropellos”

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Jóvenes latinos se suman a protestas en DC: “Ya basta de atropellos”
Pese al toque de queda impuesto por la alcaldesa, Muriel Bower, para las siete de la noche hora local, centenares permanecían en las cercanías del Parque Lafayette dos horas después. | FOTO: María Peña - ETL


           
   

María Peña – ETL

Pese al toque de queda impuesto por la alcaldesa, Muriel Bower, para las siete de la noche hora local, centenares permanecían en las cercanías del Parque Lafayette dos horas después. | FOTO: María Peña – ETL

La manifestación en Washington se fragmentó en varios grupos: algunos marcharon hasta el monumento a Lincoln, y otros fueron al Capitolio. | FOTO: María Peña - ETL


           
   

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La manifestación en Washington se fragmentó en varios grupos: algunos marcharon hasta el monumento a Lincoln, y otros fueron al Capitolio. | FOTO: María Peña – ETL

Los manifestantes, repartidos en proporciones equitativas entre blancos, negros y demás minorías, gritaban consignas contra Trump, se arrodillaban en señal de protesta, o agitaban pancartas. | FOTO: María Peña - ETL


           
   

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Los manifestantes, repartidos en proporciones equitativas entre blancos, negros y demás minorías, gritaban consignas contra Trump, se arrodillaban en señal de protesta, o agitaban pancartas. | FOTO: María Peña – ETL

Desde 2013, el número de personas que fallecen por brutalidad policial no ha bajado de al menos mil al año. | FOTO: María Peña - ETL


           
   

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Desde 2013, el número de personas que fallecen por brutalidad policial no ha bajado de al menos mil al año. | FOTO: María Peña – ETL

Se trata del quinto día consecutivo de protestas en todo el país tras la muerte del afroamericano George Floyd, a manos de un policía blanco el pasado 25 de mayo. | FOTO: María Peña - ETL


           
   

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Se trata del quinto día consecutivo de protestas en todo el país tras la muerte del afroamericano George Floyd, a manos de un policía blanco el pasado 25 de mayo. | FOTO: María Peña – ETL

Miles de manifestantes enmascarados desafiaron el martes 2 de junio el toque de queda en la capital estadounidense y desoyeron la amenaza del presidente Donald Trump de lanzar al Ejército a las calles para sofocar las protestas. Dos jóvenes latinos dijeron que están hartos de la brutalidad policial contra las minorías y de la “hipocresía” del mandatario.

Centenares de policías y más de 1,500 activos de la Guardia Nacional, respaldados con helicópteros militares, vigilaban el centro de la ciudad y el perímetro de la Casa Blanca, mientras miles de manifestantes condenaban la brutalidad policial, un problema que arrastra el país durante décadas.

Se trata del quinto día consecutivo de protestas en todo el país tras la muerte del afroamericano George Floyd, a manos de un policía blanco el pasado 25 de mayo.

El policía, Derek Chauvin, ha sido acusado de homicidio en tercer grado por presionar su rodilla contra el cuello de Floyd durante casi 9 minutos, pese a que este gritaba que no podía respirar.

Dos jóvenes hispanos explicaron a El Tiempo Latino que se sumaron a la manifestación porque están hartos de la violencia contra las minorías y de lo que tacharon como “hipocresía” de Trump.

Tania Pérez, nacida en Washington de madre guatemalteca y padre salvadoreño, dijo que para ella se trata de un asunto muy personal, porque tiene muchos amigos afroamericanos y le indigna ver en las redes sociales el abuso policial contra las minorías.

“Es muy triste ver esos videos, lo que está sucediendo y cómo trabaja el sistema. Hay que reaccionar ahora; los latinos se tienen que juntar con la gente afroamericana para que seamos más fuertes”, afirmó Pérez, luciendo una mascarilla azul.

Por su parte, el salvadoreño Miguel Rosales dijo que se integró a la protesta porque es hora de “decir basta” a la brutalidad policial que se cobró la vida de Floyd.

“El policía no escuchaba cuando le suplicaba que no podía respirar, y eso es un acto de brutalidad policial y no debe de pasar en nuestras comunidades. Como latino quise venir a representar, que el país sepa que nosotros también sentimos lo que pasa en el país”, explicó Rosales.

El joven salvadoreño dijo tener fe en que las marchas y protestas pueden “ponerle presión al gobierno para que actúe de una forma más transparente” y frene la brutalidad policial.

El lastre de la brutalidad policial

Según Matthew Hughey, sociólogo de la Universidad de Connecticut y especializado en temas de reforma policial, el problema de la brutalidad policial no se trata de “unas cuántas manzanas podridas” sino de un racismo institucional que arrastra el país durante décadas.

Su investigación indica que los afroamericanos tienen más probabilidades de morir por abuso policial que los blancos. Entre los afroamericanos, la probabilidad es de 100 por cada cien mil, mientras que entre los blancos es de 39 por cada cien mil.

Desde 2013, el número de personas que fallecen por brutalidad policial no ha bajado de al menos mil al año. El año pasado, el número de víctimas mortales por abuso policial fue de 1 mil 99.

Entre 2005 y 2014, solo 54 oficiales de la policía a nivel nacional afrontaron cargos criminales después de disparar y causar la muerte de algún individuo. De estos, 44 policías eran de raza blanca y 33 víctimas eran afroamericanas, y no hubo ningún caso en el que un policía negro haya matado a una persona blanca.

De los 54 policías implicados en casos de exceso de fuerza, sólo 11 fueron condenados, según Hughey.

No hay datos precisos sobre la brutalidad policial contra los latinos, en parte porque la policía no tiende a proporcionar la etnia de personas que mueren bajo su custodia.

Una investigación del diario The Washington Post determinó que entre 2015 y 2017, el 17% de las personas que fallecieron por abuso policial eran latinos pero, según expertos, la cifra podría ser mayor.

En cambio, sí ha habido numerosos informes sobre la violencia perpetrada contra los latinos en los centros de detención de inmigrantes.

Mano dura contra los “matones”

Trump ha calificado a agitadores en las protestas como “matones” y ha exigido a los gobernadores mano dura contra grupos de extrema izquierda. El lunes, durante un breve discurso en la Rosaleda de la Casa Blanca, Trump amenazó con recurrir al “Acta de Insurrección” de 1807 para militarizar las ciudades y estados que, a su juicio, no atajen los disturbios en las protestas. Esa ley le permite desplegar al Ejército, si así lo piden los gobernadores -en este caso, ninguno lo ha hecho-; para restablecer el orden o hacer cumplir las leyes o los derechos civiles.

Pero Hughey advirtió de que la situación actual no justifica la militarización de las ciudades, y solo agravaría las tensiones raciales en el país.

Desobedecen toque de queda

Pese al toque de queda impuesto por la alcaldesa, Muriel Bower, para las siete de la noche hora local, centenares permanecían en las cercanías del Parque Lafayette dos horas después, aunque sin poder entrar debido a las enormes barreras metálicas instaladas para frenarles el paso.

Aunque la mayoría de las protestas han sido pacíficas, también ha habido saqueos, quema de carros y edificios y disturbios generalizados.

La manifestación en Washington, que contó con la participación de la senadora demócrata por Massachusetts y exprecandidata presidencial, Elizabeth Warren, se fragmentó en varios grupos: algunos marcharon hasta el monumento a Lincoln, y otros fueron al Capitolio, donde guardaron un momento de silencio para honrar a Floyd y otras víctimas de la brutalidad policial.

Los manifestantes, repartidos en proporciones equitativas entre blancos, negros y demás minorías, gritaban consignas contra Trump, se arrodillaban en señal de protesta, o agitaban pancartas con el nombre de Floyd y mensajes como “BlackLivesMatter” (la vida de afroamericanos importa), “no hay paz sin justicia”, y “alto a la brutalidad policial”.

Algunos jóvenes se afanaban en pintar graffiti y mensajes obscenos contra Trump en las aceras, con rociadores que dejaban en el aire un fuerte olor a alcohol y otros químicos.

En general, la escena en el Parque Lafayette fue distinta a la de la noche del lunes, en la que las fuerzas del orden usaron gases lacrimógenos y balas pimienta para dispersar a los manifestantes, de tal manera que Trump pudiese caminar hasta una iglesia y posar con una Biblia mal colocada en la mano.

La Policía de Parques ha negado que esa y otras agencias federales usaran gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Pérez dijo que estuvo ayer con una amiga en la protesta y fueron testigo de lo que pasó.

“No me parece justo, tuvimos que dejar el parque por un hombre (Trump) que no está haciendo nada por este país. Tiene que haber justicia”, dijo Pérez.

Aunque Trump ha dicho que apoya las protestas pacíficas, Pérez no le cree y añade: “él solo acepta las protestas de la gente blanca, no le importa cuando son latinos o afroamericanos, es un problema porque a él no le gustamos”, enfatizó.

Pérez también apoyó la condena generalizada de la comunidad de fe contra Trump, a quien acusan de utilizar la Biblia para efectos electorales.

“Es un hipócrita, el presidente es un hipócrita, y la gente tiene que saber eso”, puntualizó.