Fe viva por inmigrantes
A la entrada de la iglesia católica San Pedro, a unas cuadras del Congreso que mantiene estancada una reforma migratoria, se observaban rosarios, zapatillas, cruces y otros objetos dejados atrás por inmigrantes anónimos en su intento de ingresar a Estados Unidos. Además, se recordaba el sufrimiento del inmigrante en una serie de fotografías.
El jueves 29 de mayo, San Pedro acogió una “Misa por los Inmigrantes y sus Familias”, organizada por miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB).
En la ceremonia religiosa, concelebrada por obispos que también habían participado en una misa en Arizona, al pie de la frontera entre Estados Unidos y México, el pasado 1 de abril, el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, oró para que los legisladores “muestren la valentía política para actuar sobre este asunto vital de la reforma migratoria”.
Antes de la misa, los obispos se reunieron con jóvenes indocumentados que llegaron de niños a Estados Unidos, conocidos como “dreamers”, quienes compartieron sus historias de dolor y sufrimiento por la separación familiar. Luego de la ceremonia, los obispos visitaron a miembros de la Cámara de Representantes, incluyendo a su presidente, el republicano John Boehner, para urgirles que aprueben una vía a la legalización de unos 11 millones de indocumentados.
Una de las participantes fue Eva María Torres Herrera, madre de “dreamer”, y residente en Virginia.
“A los obispos les contamos nuestras historias de madres indocumentadas y lo que está sufriendo nuestra comunidad para que lleven el mensaje a los congresistas”, dijo Torres a El Tiempo Latino.
Por otro lado, grupos proinmigrantes criticaron la decisión del presidente Barack Obama de aplazar la publicación del informe sobre la revisión de sus políticas de deportaciones. Con su decisión, el mandatario intenta dar más tiempo a los republicanos que controlan la Cámara Baja para que alcancen una postura común sobre una reforma migratoria.
Aunque un retraso puede “no significar mucho” para la Casa Blanca y los republicanos, “en nuestras comunidades eso significa que valientes trabajadores, padres y niños, viven con el temor de perder a un ser querido cada día”, indicó Kica Matos, portavoz del Movimiento para la Reforma Migratoria Justa (FIRM).