El Salvador: Luis Martínez era un hombre con deuda y bajos ingresos cuando llegó a la Fiscalía

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Luis Martínez era un hombre con muchas deudas cuando llegó como titular de la Fiscalía General de la República en 2012 y los ingresos que tuvo como funcionario no podían permitirle hacer gastos y pagos tan onerosos como los que, según la investigación Operación Corruptela, le descubrieron en su gestión.

Martínez llegó al cargo arrastrando una deuda de $301 mil y el sistema financiero lo situaba -en la mayoría de sus créditos de consumo y vivienda en seis entidades bancarias- en los niveles de riesgo D y E, lo que significa que el ahora imputado tenía la más baja clasificación por el alto riesgo de impago. En pocas palabras, Martínez no era sujeto de crédito en el sistema financiero.

Del préstamo de vivienda que él tenía en Nuevo Cuscatlán, La Libertad, registraba una deuda por valor de $212,735.16 y ya se le había iniciado un proceso de recuperación judicial cuando asumió el cargo, afirma la Fiscalía en su investigación.

En la fecha en la que ingresó a la Fiscalía, también tenía problemas de pago de sus tarjetas de crédito. Una de ellas, por ejemplo, reflejaba un saldo pendiente de pagar por $12,891.13.

Además de otro crédito por $5,222 a los que se sumaban los intereses normales, los intereses por mora y honorarios por cobro de deuda, ya que su último pago lo había hecho el 22 de diciembre de 2008, dice la Fiscalía.

Pero también llama la atención un dato y es la capacidad de ahorro que tenía Martínez, la cual era mínima. Por ejemplo, la Fiscalía dice que en una cuenta corriente a nombre del exfiscal reflejaba un saldo negativo de menos $136.19 y posteriormente hubo un depósito de $277.11. Aunque se aclara que el banco le cobró luego la cantidad de $140.92.

“Para el periodo comprendido del cuatro de diciembre de dos mil doce al tres de diciembre de dos mil quince, pues no tenía solvencia, ni capacidad económica, debido a que le estaban siguiendo trámites de cobro de deudas tanto a nivel administrativo como judicial por diferentes instituciones financieras del país”, determinó el Ministerio Público en la acusación que le hace al exfuncionario por distintos delitos durante su gestión.

Martínez ha sido acusado de encabezar junto con su entonces gerente general, una millonaria sustracción de fondos de la Fiscalía, tanto los asignados como presupuesto institucional como los depositados en cuentas especiales provenientes de dinero ilícito decomisado.

En la investigación que le siguió la Fiscalía, se encontró que Martínez pagó sus deudas por $301 mil en los primeros tres meses de su gestión como Fiscal General, cuando estas habían sido calificadas por los bancos como “irrecuperables”.

Fiscalía establece que a raíz de la información financiera, Martínez González, tanto en productos activos (cuentas de depósito) como en los pasivos (créditos o préstamos que le realizar instituciones financieras), “no tenía capacidad adquisitiva, sino que, por el contrario, le debía a los bancos, quienes no le prestaban dinero por las fuertes deudas que tenía”.

Fuente: El Salvador