Crece clamor por leyes más justas

Share
photo


           
   

Santiago David Távara

La adolescente Melanie vino con su madre desde Texas para pedir frente a la Casa Blanca el fin de las deportaciones.

Familias inmigrantes afectadas por las deportaciones realizarán una marcha el 1 de mayo en el parque Lafayette, frente a la Casa Blanca, donde actualmente varios activistas realizan una huelga de hambre para pedir al presidente Barack Obama un freno a las deportaciones.

“Las personas afectadas por la crisis de las deportaciones exigirán al presidente un cambio administrativo porque el Congreso ha decidido no tomar ninguna acción”, dijo a El Tiempo Latino el director de Organización Comunitaria de CASA de Maryland, Gustavo Andrade.

Entre tanto, desde el 5 de abril, un grupo de activistas respaldados por la Red Nacional de Jornaleros NLDON y Dream Action Coalition,  realiza un plantón en el parque Lafayette que incluye huelgas de hambre por parte de los afectados por las deportaciones.

Ernestina Hernández, residente en Texas, que mantuvo una huelga de hambre desde el 15 hasta el 21 de abril pasó la posta de su protesta a las madres de familia Marina Velásquez, Magayela Morales y Santos Gutiérrez, quienes llegaron desde Massachusetts con sus hijos.

Melanie, de 13 años, nacida en Estados Unidos e hija de la activista Hernández, dijo que le gustaría ser presidenta “por un día” con el fin de “demostrarle al mundo y a la comunidad que yo puedo hacer lo que no hizo Obama”. La joven, que aspira estudiar modelaje y leyes, afirmó que le gustaría teminar su secundaria en casa, para apoyar el activismo de su mamá.

Por su parte, un grupo de trabajadores inmigrantes que realizaron labores de limpieza tras el huracán Katrina en 2005 en el área de Nueva Orleans, Luisiana, se unieron el  martes 22 de abril a tres madres de familia que también se abstuvieron de alimentos.

“No es justo estar en proceso de deportación después de que con tanto sacrificio ayudé a reconstruir la ciudad y también el estado luego de los huracanes Katrina y Gustavo” en 2008, dijo el hondureño Denis Chirinos.

Chirinos, de 28 años y con 12 años en Estados Unidos, dijo que policías lo arrestaron tras apuntarle con sus armas mientras  buscaba un apartamento con su esposa, quien estaba en el noveno mes de embarazo. Luego de recibir una estadía temporal en el país, las autoridades de inmigración le indicaron que en mayo debe mostrar su boleto de avión y prepara maletas para marcharse del país, lamentó.

Una situación similar enfrentan otros jornaleros por seres queridos detenidos, deportados o en proceso de deportación, que esperan que el presidente Obama frene las deportaciones y que el Congreso actúe sobre una reforma migratoria justa.

La organizadora del Congreso de Jornaleros de Nueva Orleans, Jacinta González, criticó por su parte la Iniciativa de Deportación del Extranjero Criminal (CARI), instrumentado por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

“CARI es un programa de redadas y sólo por el perfil (apariencia) racial están arrestando, deportando a las personas y separando a miles de familias”, denunció la activista, que citó casos de personas detenidas en iglesias, centros de trabajo y lavanderías.

“Todos los que ayudaron a reconstruir la ciudad de Nueva Orleans luego del huracán Katrina están siendo perseguidas y las autoridades están violando sus derechos humanos”, indicó.

Como parte de encuentros que ha realizado recientemente con grupos pro-inmigrantes, el secretario de Seguridad Interna, Jeh Johnson, se reunió el martes 22 con dirigentes de varias organizaciones nacionales. En un comunicado, Johnson reiteró que busca soluciones permanentes al tema de inmigración y que busca la aplicación de las leyes de una manera “efectiva y sensible, de acuerdo con nuestros valores como país”.