Opinión
¿Viejo yo? ¡Creo que estás confundido!
Se encontraba trabajando en su laptop en su viejo escritorio de caoba pulida cuando repicó el teléfono. Era su nieta preferida, quien le preguntó en tono incriminatorio: —¿Ya estás listo, abuelo? El homenaje es a las 8 en punto y debo pasarte buscando en menos de media hora— Rezongando, revisó