4 factores que podrían determinar la carrera presidencial 2024
Muchas cosas podrían pasar en los próximos dos años, pero ya hay algunos elementos para mirar de cara a la carrera presidencial de 2024.
Las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos serán el 5 de noviembre de 2024. En enero de 2023 inicia un nuevo Congreso, con una Cámara de Representantes de escueta mayoría republicana y un Senado nuevamente controlado por los demócratas, pero cuyo balance 51-49 podría hacer la diferencia para la agenda de Joe Biden en la última mitad de su mandato.
Aunque todavía le falta otro tramo por recorrer, Donald Trump ya anunció su candidatura a la contienda presidencial 2024, en medio de un descontento por el pobre desempeño de los candidatos a los que apoyó en las midterms, varias investigaciones en su contra y conflictos internos entre los distintos polos dentro del partido.
En el lado de los azules, el liderazgo demócrata se renovó a finales de noviembre, pero Joe Biden todavía no ha hecho un anuncio oficial sobre su reelección, aunque sí ha indicado en varias ocasiones que tomará una decisión final que compartirá a principios de año.
Muchas cosas podrían pasar en los próximos dos años, pero ya hay algunos elementos para mirar de cara a la carrera presidencial de 2024.
Ron DeSantis y otros posibles candidatos republicanos
Una encuesta de CNBC-All American Economic Survey de finales de noviembre indicó que los votantes no quieren ni a Trump ni a Biden en la carrera presidencial de 2024. Según la encuesta, el 61% de los encuestados creía que Trump no debería buscar la presidencia, en comparación con el 30% que cree que sí debía hacerlo.
- Otra encuesta de la Universidad de Marquette, reseñada por Fox News, indicó que el 63% de los votantes prefería ver al gobernador de Florida, Ron DeSantis, como la elección del Partido Republicano antes que a Trump, quien solo recibió un 36% de apoyo.
- Ron DeSantis se ha posicionado como uno de los candidatos más fuertes para enfrentarse a Trump en unas primarias presidenciales. El gobernador ganó la reelección en Florida, ha expandido su influencia más allá del estado y recaudó más de $100 millones de pequeños donantes, atrayendo incluso a donantes de Trump.
- Sin embargo, DeSantis no ha hecho ningún anuncio, ni oficial ni insinuado, y ha evadido constantemente la pregunta sobre aspiraciones presidenciales. Por otro lado, ha habido señales que su relación con Trump está tensa, incluyendo el hecho de que el gobernador se negó a pedir el apoyo del expresidente en las midterms 2022.
Las encuestas indican que Trump y DeSantis están muy por encima de otros en el campo potencial para la nominación republicana de 2024. Pero el tercer lugar lo podría tener el Senador de Texas, Ted Cruz, quien fue el rival más serio de Trump en 2016.
Otros posibles candidatos republicanos incluyen al gobernador de Virginia, Glenn Youngkin, al ex secretario de estado, Mike Pompeo; la exembajadora ante las Naciones Unidas, Nikki Haley; el exvicepresidente Mike Pence; el recién reelecto gobernador de Texas, Gregg Abbott y el presentador del canal Fox, Tucker Carlson.
Los posibles candidatos demócratas
Si Biden decidiera no ir por la reelección, hay varios demócratas que se espera que busquen un camino a la Casa Blanca. Pero incluso, los demócratas reconocen en privado que ni la vicepresidenta Kamala Harris es vista como contendiente principal definitiva en tal situación.
- En la encuesta de CNBC-All American Economic Survey, 70% dice que Biden no debería postularse para un segundo mandato y sólo el 19% apoya una candidatura.
- Una encuesta de Americano Media de octubre encontró que, entre los demócratas hispanos, Biden obtendría el 36% en las primarias demócratas de 2024, seguido de lejos por Michelle Obama (14%), el Secretario de Transporte, Pete Buttigieg (10%) y el senador de Vermont, Bernie Sanders (9%).
- A pesar de haber enfrentado altibajos a lo largo de la administración, la vicepresidenta Kamala Harris sigue siendo una posibilidad para 2024.
- Harris ha hecho de los derechos de las mujeres un tema importante en su gestión, lo que la puede ayudar en la base demócrata, en un contexto en el que Roe v. Wade sigue resonando.
Otra alternativa probable después de Buttgieg y Harris son dos mujeres; la recién reelecta gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, quien estuvo muy cerca de haber sido la elección de Biden para la vicepresidencia y la senadora Elizabeth Warren.
Warren ha dejado en claro que busca su reelección a la Cámara Alta, pero los demócratas también dicen que habría un lugar para ella si Biden decide no volver a postularse. Sin embargo, suele responder con desdén cuando le preguntan sobre la carrera presidencial.
En entrevista con Axios en el verano, la senadora dijo: “Si comenzamos a enredarnos en 2024 y no prestamos atención a los negocios en 2022, eso no solo nos hará daño en 2022, sino que nos morderá el trasero en 2024”.
Otro nombre que mencionó The Hill fue la congresista Alexandria Ocasio-Cortez y el gobernador de California, Gavin Newsom, pero el gobernador dijo en una entrevista con Politico a finales de noviembre que no planea participar en una carrera presidencial 2024, aun si Biden se retira.
Cambio en el calendario electoral demócrata
Una propuesta del presidente Biden para cambiar el calendario con el que se elige al candidato demócrata a la Casa Blanca está avanzando en el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés).
- Biden propuso a los líderes del DNC que sea Carolina del Sur el primer estado en donde se celebren las primarias para elegir al próximo candidato demócrata a la presidencia. Desde 1976, Iowa ha sido la primera en la fila en las primarias demócratas, seguida de New Hampshire, Nevada y Carolina del Sur.
- NPR explica que quienes eligen primero tienen una influencia temprana sobre quién se convierte en candidato del partido. En su propuesta, Biden destacó que los votantes afroamericanos, quienes han sido columna vertebral para el partido, se han visto relegados durante el proceso primario y que era necesario actualizarlo al siglo XXI.
- Carolina del Sur le dio a Biden su primera victoria crítica en las primarias en su camino hacia la nominación demócrata en 2020. Los votantes afroamericanos constituyen una gran parte del electorado demócrata en ese estado, junto a Georgia y Michigan, reseña Vox.
- NBC News destaca que aunque Biden espera obtener la mayor recompensa de su propio plan, anteponiendo su mejor terreno político, estrategas del partido dicen que esto podría crear una ventaja natural para la vicepresidenta Kamala Harris en su camino a la Casa Blanca.
Harris es la primera mujer afroamericana en la vicepresidencia, y los votantes afroamericanos suelen constituir la mayoría del electorado de las primarias demócratas en Carolina del Sur. Además, las mujeres afroamericanas votan en mayor número que sus contrapartes masculinos.
Aun cuando sus números han ido muy por debajo del punto de equilibrio en las encuestas nacionales, en la última encuesta de YouGov su posición se ha mantenido sólida entre los votantes afroamericanos, con un 67,4 %.
Un estratega demócrata, Pete D’Alessandro, dijo que este cambio en el calendario “la prepara” mientras que el Secretario de Transporte, Pete Buttigieg, “no debe estar muy contento”.
Buttigieg ganó las primeras asambleas electorales de Iowa en 2020, pero luchó por encontrar apoyo entre los votantes de color en las primarias posteriores y abandonó la contienda después de la gran victoria de Biden en Carolina del Sur, reseñó NBC News.
Las investigaciones de Trump
Esta es la tercera candidatura de Trump a la presidencia, pero es la primera vez que está buscando votos, al menos explícitamente, desde que se negó a aceptar su derrota en las elecciones de 2020, a lo que le siguió un frenético esfuerzo por mantenerse en el poder que derivó en el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021.
- Ankush Khardori de The New York Times recoge las cinco investigaciones bajo las que está el expresidente. La primera, los documentos de Mar-a-lago, que busca dilucidar si Trump se llevó archivos clasificados a su residencia de Florida y obstruyó a los investigadores.
- Los hechos del 6 de enero, en la que se está investigando si Trump trató de incitar una insurrección, cometer fraude electoral o recaudar fondos de manera fraudulenta en el período previo al 6 de enero. El Departamento de Justicia y un comité del Congreso que está por disolverse están realizando investigaciones separadas al respecto.
- La investigación de la fiscalía de Manhattan, que acusó a los líderes corporativos de la Organización Trump, incluyendo Trump Corporation y Trump Payroll Corp., de crímenes fiscales. El pasado 6 de diciembre fueron declarados culpables. Aunque Trump no está implicado directamente, una sentencia por delito grave podría afectar su capacidad de hacer negocios, u obtener préstamos y contratos.
- Una investigación electoral de Georgia que busca si Trump violó la ley para tratar de anular su derrota electoral de 2020 en ese estado. Y hay otro caso civil del estado de Nueva York, que investiga si el expresidente y sus hijos mintieron a los prestamistas y aseguradores sobre la situación financiera de la Organización Trump.
Unos días después de que Trump anunciara su carrera presidencial, el fiscal general Merrick Garland puso las dos investigaciones principales del Departamento de Justicia, la de los documentos de Mar-a-lago y el ataque del 6 de enero, en manos de un abogado especial, Jack Smith, para evitar cualquier especulación sobre motivaciones políticas.
Los procesos seguirán adelante, a excepción de la del Comité del 6 de enero, que se disolverá este año, aunque el Senado, con una ligera mayoría demócrata, podría continuar o iniciar otra. CNBC indica que no se espera que el nuevo estatus de candidato afecte el caso de Georgia.
Reuters indicó que, aunque las investigaciones no impiden la campaña de Trump, algunas encuestas de opinión pública recientes han mostrado que los votantes republicanos cambiaron su apoyo a otros posibles candidatos a la Casa Blanca, en particular al gobernador de Florida, Ron DeSantis.
Si Trump ganara las elecciones, una vez en el cargo, podría poner fin a cualquier proceso o investigación federal pendiente.